Viajes, historias, personajes, relatos...por puro ejercicio de redacción y memoria.
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domingo, 30 de junio de 2019
domingo, 27 de noviembre de 2016
JORDANIA.Un cruce de caminos.
JORDANIA. El cruce de la historia.
Dice la omnipresente wikipedia que el Estado se creó como reino a raíz de la división de la región llevada a cabo por Francia y Reino Unido tras la Primera Guerra Mundial. En 1946 Jordania se convirtió en un estado soberano e independiente con el nombre inicial de Reino Hachemita de Transjordania. Es una monarquía constitucional, aunque el rey tiene amplios poderes. Su independencia oficial (el dominio franco-británico marcó todo el territorio) se produjo en 1925.
En cifras tiene una superficie (92.500 km2/) poco mayor que Andalucía y menor población (6,5 mill.) Situada entre Líbano, Siria, Irak, Arabia Saudí, Israel/Palestina tiene vecinos que son un auténtico lastre. En medio de ellos el nivel de «desarrollo humano» de Jordania destaca por su calidad. Pese a ello los jordanos sufren la presión de un éxodo humano increíble. Los refugiados de las guerras de ahora en Siria e Irak se sumaron a los de antes, los palestinos acogidos. Los jordanos tienen un aprecio especial al desaparecido Sadam Hussein que les facilitaba a precio reducido el petróleo del que carecen; y esta carencia, grave, se añade a la del agua, un problema agravado por la política de Israel (otro vecino incómodo, como todos) que seca la depresión del mar Muerto, cada vez más muerto, y el mítico río Jordán. La guerra de Irak, el conflicto palestino, la guerra de Siria, antes aún la del Líbano y desde hace mucho el integrismo radical de Arabia Saudi acorralan al benévolo (comparándolo con el resto) reino hachemita
LA RUTA DE LAS CARAVANAS...
Paradojas de la historia, Jordania está situada en lo que históricamente se llamó el «creciente fértil» de la antigüedad, aquel espacio por el que las caravanas de productos variados llevaban mercancías y culturas entre la Mesopotamia de los ricos Tigris y Eufrates hasta Egipto y el Mediterráneo. Una vieja «autopista de intercambio» cuna de la civilización, ¿quién lo diría hoy?, camino entre el lejano oriente y el europeo occidente.
Los faraones egipcios, los fenicios del alfabeto y el comercio, los griegos de la talasocracia, la política y la filosofía y los romanos del imperio más grande de la vieja historia fijaron sus ojos en esta tierra de paso inevitable creada entorno a la depresión más bella del mundo: el mar Muerto de hoy, estremo de la gran falla del Rift que desde Mozambique marca una complicada geología,trasunto de la complicada historia de la región. El mar Muerto desciende más de 400 m. por debajo del «nivel del mar» de su entorno; el mar de Galilea, o lago Tiberiades, y el propio mar Muerto son la espina dorsal que siempre quebró la relación entre Israel, Palestina y Jordania, siendo tras la segunda Guerra Mundial cuando las relaciones devinieron más conflictivas.
AMÁN (Ammán; Ammân)
Jordania es además desierto... terrible y bello desierto roto un poco al norte por una región que a los ojos de los jordanos es verde. Y en el casi verde norte, el actual reino de Jordania tiene como capital Amán, una caótica ciudad con miles de casas inacabadas, donde se hacinan 2 mill. de habitantes en una conurbación que se pierde en la lejanía. Su nombre fue puesto por los amonitas.
Pie de foto: desparramada por las colinas, bajo un sol de justicia, desde la Ciudadela «Filadelfia» Aman es la viva imagen del hacinamiento.
Poblada desde el siglo XIII a.C fue conquistada por asirios, persas y griegos que la llamaron Filadelfia (hermano amado). En el siglo I cayó bajo el domino de Roma; fue luego sede episcopal en el siglo IV, casi Bizantina y después capital musulmana destacada con los omeyas y abbasies. Todos estos estratos históricos son perceptibles desde la ciudadela, un lugar al que hay que subir para valorar Amán y su pasado.
Pie de foto: no es cualquier cosa la Ciudadela. Hay restos de todas las culturas que han pasado; sobre todo romanos, bizantinos y musulmanes.
Pie de foto: solo una parte de lo que es el espectacular anfiteatro aprovechando la ladera de una de las colinas. ¿Quién dijo que no hay nada que ver en Amán?
Desde la Ciudadela se puede admirar algo más que el desorden y apreciar restos increíbles, como los del anfiteatro romano. Y abajo, entre el caos, pasear al anochecer por los pubs de la calle del arco iris (Rainbow Street). En ellos se ven con frecuencia pequeños homenajes al vecino añorado iraquí Sadam Hussein, al que insensatamente nos cargamos en aras de una democracia que nunca existió; al menos él daba petróleo a los jordanos y libertad a las mujeres; ahora... Además del Museo Arqueológico, en la ciudad, hay una pequeña joya que es el Museo Popular Tradicional de Jordania, importante para entender ciertas costumbres.
Pie de foto: en el Museo de Tradiciones Jordanas hay de todo: desde los trajes típicos y objetos habituales hasta los de las ceremonias que marcan los ritos de paso de la vida.
Y, en la ciudad, entre las calles bulliciosas de día y las animadas de noche (más si te toca el Ramadán cuando la vida se traslada a la noche) se puede tomar té y fumar el «narguile» mientras se aprecia la coquetería occidentalizada de las mujeres y la más tradicional de los hombre impolutos con su túnica blanca y su kafiyyeh o tocado tradicional.
Pie de foto: noche en un pub de la calle del Arco Iris. Estaban en Ramadán.
GERASA o Jerash. La más monumental de las ciudades romanas de Jordania. Está situada al noroeste y forma parte de las diez ciudades o establecimientos icónicos ya citados por los griegos como las Decápolis que fueron límites del imperio romano. Fue habitada desde el bronce, pero Roma utilizó su situación para controlar las rutas comerciales. Luego, la invasión del siglo VII la hizo caer en decadencia. Pese al expolio lógico de piedras y objetos, tal vez por situarse fuera de intereses políticos, se conserva maravillosamente la ciudad romana con todos sus elementos. Es, después de Petra, la más visitada de Jordania. Son perfectamente identificables las calles principales, el cardo y el decumano; los alcantarillados, el foro, los templos, mercado, arcos triunfales, viviendas. Un lujo.
Cuentan que en el siglo VIII un gran terremoto destruyó Jerash y que luego, en la alta edad media, los cruzados, siempre presentes en Jordania y en los territorios próximos a los lugares santos, convirtieron las ruinas en fortaleza. Pero nada pudo destruir su historia y a Gerasa o Jerash se la conoce como la Pompeya de oriente.
Siempre hubo en esta parte presencia de viejos cristianos, recuerdo de su pasado.
Pie de foto: hay ruinas tan admirables que uno se sorprende aún de cómo puede alguien ser tan loco para amenazar su destrucción. Matar la historia es matar a los hombres que la hicieron; nada hay más salvaje que anular la vida que queda en la memoria.
AJLUN. Una de las muchas fortalezas de los cruzados se puede visitar antes de emprender el camino del sur hacia Petra. Ajlun no es el mejor; dicen que el más espectacular es Kerak en el centro del país, donde en el siglo XII hubo un sitio y una serie de batallas por el control del territorio de gran importancia. Sin embargo Ajlun da idea de lo que fueron las cruzadas, aquellas expediciones de los reyes cristianos de occidente para «liberar tierra Santa o los Santos Lugares» de los infieles musulmanes. Realmente subyacía en el proyecto algo más que fe, era el intento de romper el aislamiento que imponía el control musulmán de las rutas comerciales con extremo oriente desde donde venían las imprescindibles especies y productos necesarios para el desarrollo. Viajeros y aventureros como Marco Polo (s. XIII) fueron precedidos por auténticas campañas guerreras que, amparadas en la excusa de la religión, pretendieron romper el cerco del Islam.
Ajlun, en lo alto de una colina, cerca de la vieja Jerash, en la zona rica de la actual Jordania, fue uno de esos fortines. Junto con Kerak, junto con Amra, Kharana y otros menores, centros de vigilancia en el desierto, fueron importantes en el proyecto de los cruzados.
Pie de fotos: Ajlun dispone de un pequeño museo y la visita da idea de lo que fue una muy cuidada construcción con magníficos sillares constructivos.
MONTE NEBO. La tumba de Moises. El monte Nebo es una pequeña colina, que en Jordania es más aún. Con 817 m. permite ver allá abajo la desembocadura del Jordán en el mar Muerto. Y, sobre esa depresión profunda, en días claros (que en el desierto son escasos), hasta se puede ver al otro lado la mítica Jerusalén. Cuentan que el viejo Moises (120 años dicen que vivió), después de haber guiado a los israelitas desde su cautiverio en Egipto por el desierto, murió aquí no sin antes asomarse a la cima del monte Nebo y ver a lo lejos la Jerusalén prometida.
Ahora es reclamo turístico religioso, pero aún conserva una iglesia bizantina con mosaicos, reconstruida a principios del siglo XX por los franciscanos y algunos monumentos conmemorativos no siempre de buen gusto. Lo que siempre es aconsejable es ver como entre leyenda y realidad Nebo debió ser siempre un imprescindible observatorio.
Pie de foto: abajo la depresión y el mar. Más allá Israel
Pie de foto: los memoriales a Moises y la historia del monte en el pequeño museo convierten en lugar en centro de peregrinación para los cristianos.
MADABA. Camino al sur, siempre al oeste del mar Muerto y el bello y exiguo Jordán, el viajero llega a Madaba. Aunque como todo el país, la mayoría de los 60.000 hab son musulmanes, pero aún hay muchos cristianos ortodoxos, porque las huellas bizantinas de la ciudad son únicas. Visitar y admirar la iglesia de San Jorge (s. VI) depara sorpresas con sus únicos mosaicos, leyenda viva de religión.
Allí está el mapa más antiguo de tierra Santa con la añorada Jerusalén de los cruzados.
Pie de foto: parte del mapa de tierra Santa. Cristo sobre las aguas y San Jorge dando muerte al dragón.
CAMINO AL SUR…LA AUTOPISTA…GANA EL DESIERTO.
Jordania tiene en la «autopista» entre Amán, la capital del país al norte, y Aqaba, la ciudad portuaria en el mar Rojo, su principal vía de comunicación.
Jordania carece de ferrocarril. Apenas quedan unas siete viejas locomotoras de lo que fue la línea férrea otomana, la Hiyaz, que entre 1908 y 1916 unía Damasco, en Siria al Norte, hasta Medina en Arabia. Pero la revolución árabe tuvo particular empeño en acabar con este proyecto. Cuando en 1916 estalló la rebelión, el ferrocarril, por su papel en el transporte de tropas, sufrió varios ataques guerrilleros que dejaron la vía muy dañada. El tráfico en ese tramo, es decir, al sur de la actual frontera entre Arabia Saudí y Jordania, no volvió a abrirse y hasta hoy en día los restos de los trenes y vías destruidas por la guerrilla de Lawrence de Arabia y otros elementos del ferrocarril son una atracción turística en el reino saudí, no en Jordania. Las guerras árabes-israelís vinieron a arruinar definitivamente el tren como opción de transporte
Por cierto que el mítico Lawrence no es nada querido en Jordania; ni su homosexualidad ni sus hazañas tienen seguidores en el país. Parece que la película sobre este guerrero hubo de rodarse en gran parte en Almería, donde se recreaban las costas de una Aqaba muy española. Sucedió en 1961 y la playa del Algarrobico se convirtió en campo de batalla, a la vez que en las dunas del cabo de Gata se hacía saltar por los aires la línea del tren que realmente destruyeron en Jordania y que en España construyó para la ocasión la Renfe (3 Km,); incluso el almeriense desierto de Tabernas conserva todavía las palmeras plantadas para imitar al país hachemita.
Como decíamos, la carretera que atraviesa Jordania de Amán hasta Aqaba es amplia y no tiene mal firme, aunque llamarla autopista es un exceso. Los márgenes alambrados aparecen en todo el trayecto plagados de bolsas de plástico, una auténtica invasión. Y las líneas de demarcación son casi inexistentes. Pero es la vía principal.
Pie de foto: siempre con tráfico, aunque sin áreas de servicio, un lujo innecesario, es la principal vía de comunicación.
Camino de Petra, quedan restos de castillos y fortalezas de los Cruzados en el pedregal desierto, en los cruces donde se controlaban las rutas de las caravanas. Vistos en la lejanía, encaramados en montículos, aquellas ruinas, de las que la más destacada es Karak dan cuenta de un alto medievo hostil y guerrero, una lucha incesante entre dos poderes que buscaban en la religión la excusa perfecta para enfrentarse por el control de esta parte del mundo.
Pie de foto: Venta de artesanía para turistas.
Pie de foto: una de las ruinas, restos de los fortines de cruzados y musulmanes, según quién vencía. Cerca jaimas de beduinos o nómadas ganaderos con algunas cabras y camellos. Las pocas aldeas viven de algunos huertos, del turismo y de una exigua ganadería.
Antes de llegar a la gran Petra, el destino por excelencia, conviene detenerse en la hermosa PEQUEÑA PETRA, la antesala de la ciudad, donde esperaban la entrada los caravaneros, comerciantes y viajeros. La pequeña Petra está también hecha de piedra y avanza la belleza de la otra. El silencio, solo roto por algún músico local en busca de monedas, sobrecoge y la construcción impresiona.
Pie de foto: La ciudad de Al-Beidha, conocida como la Pequeña Petra, es una réplica en miniatura de Petra. Se cree que fue una zona de descanso que crearon los nobles a 4 Km.
PETRA, la joya de los Nabateos. 240 Km separan Aman de Petra. El destino por excelencia de los turistas del mundo que van a Jordanía está en el interior de una garganta rocosa, invisible casi hasta atravesar un estrecho entre rocas. La historia del descubrimiento de PETRA se remonta, para el mundo occidental, al año 1812. El viajero, explorador y espía suizo Johann Burckhardt conocía la existencia de una ciudad sagrada que permanecía escondía para evitar que fuera profanada; en su relación con los lugareños logró averiguar dónde se ocultaba.
Según la página oficial de turismo de Jordania PETRA es la joya más preciada de Jordania, una de las maravillas del mundo antiguo y la simple razón por la que el viaje a Jordania ya vale la pena. Al menos una vez en la vida hay que visitarla. Deslumbrante y opulenta en su época de esplendor hace dos mil años, cuando era la encrucijada perfecta de las principales rutas comerciales entre Asia y el Mediterráneo; ciudad perdida durante siglos para el mundo occidental; felizmente recuperada a principios del siglo XIX por el aventurero suizo Burckhardt. Su perfecta combinación de arquitectura prodigiosa tallada en la roca y entorno natural deslumbrante seguirá hechizando durante siglos a cualquier viajero inquieto. La visita imprescindible recomendada por esta Guía de Jordania. Wadi Musa, el núcleo urbano de referencia para visitar el Parque Arqueológico de Petra, cuenta con una oferta de hoteles e infraestructura turística para satisfacer las expectativas más exigentes.
Pie de foto: tras una caminata, atravesando una garganta rocosa en la que se ingeniaron para canalizar el agua, aparece la imagen más espectacular de PETRA (la ciudad de piedra).
«Petra, fundada hacia el siglo VI a.C., es el legado más importante que dejaron en Jordania los nabateos, una antigua tribu que procedía inicialmente de la Península Arábiga y que se asentó en el sur de Jordania. La entrada a Petra se realiza a través del Siq, un cañón estrecho de unos 1.000 metros que acaba en la famosa fachada del Tesoro (Al-Khazneh). El Tesoro está excavado enteramente en la roca de color rosáceo que va cambiando de color según la luz que incide sobre ella. Las grandes columnas corintias de la fachada y su decorado están preservados del viento y la lluvia por la cornisa de roca de la parte superior».
Pie de foto: en el verano del 2013, con las primaveras árabes y los locos del ISIS no era Oriente un lugar muy visitado. ¿Quién puede decir que vio El Tesoro así? Pero ¡qué pena daban los niños con sus caballos, burros y camellos dormitando con tan poquitos turistas que llevarse al lomo!
Pero PETRA no es solo el tesoro, Al-Khazneh. Habitáculos excavados en las rocas, caminos y vías, depósitos, silos, un teatro romano, porque Roma utilizó Petra tras una dura conquista, escalas que ascienden hacia el monasterio Ad-
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Deir, al que se accede tras subir unos 800 peldaños excavados en la roca. Puedes elegir a pie o en uno de los burros o caballos. Allá arriba estaba la zona de protección de la ciudad, una auténtica fortaleza, pero antes la acumulación de historia vieja era enorme.
Pie de foto: Monasterio de Ad- Deir. Dice la Wikipedia que «fue construido por los nabateos en el siglo I en honor a Obodas I tras su muerte y mide 50 metros de ancho por aproximadamente 45 metros de alto. Arquitectónicamente es un ejemplo del estilo clásico nabateo. Es el segundo edificio más conocido del sitio arqueológico tras El Tesoro»
Pie de foto: calzada y ruinas romanas. Se conserva un teatro construido en una de las laderas rocosas
Abandonar PETRA al atardecer, después de todo el día, de los escalones, del sol aplastante, da casi pena. Está tan solitario. Uno puede contemplar la salida por el pasillo rocoso, las canalizaciones del agua, el trabajo ímprobo de aquellos antiguos hombres que sacaron de piedras y desierto una ciudad oculta.
Y fuera de PETRA el paisaje sin piedad, con esa dureza que hace dudar de ser un lugar habitable esta tierra… pero bellísima.
Viendo el milagro de la ciudad de piedra uno valora más la presencia de pueblos que casi no conocía. Los nabateos, aquellos comerciantes de incienso y especias, fueron excelentes ingenieros hidráulicos y constructores. La «ciudad rosa» es un milagro lo mismo que la piedra de la garganta estrecha de Siq que da paso a la ciudad. Los beduinos son los orgullosos guardianes de esta pare de la Jordania más conocida. Concluyendo la declaración de PETRA como patrimonio de la humanidad desde 1985 está justificada.
A la vuelta de Petra, la arqueológica, en la ciudad que vive exclusivamente del turismo a la joya del país, Wadi Musa, o Valle de Moises, uno debe pasear y buscarse un buen baño público donde recibir además el masaje adecuado y luego una buena cena en alguno de los muchos restaurantes. Wadi Musa dispone de una oferta hostelera y hotelera importante.
WADI RUN. El desierto de piedra más bello del mundo. «Sin duda, el paisaje desértico más espectacular e intacto de Oriente Medio. El escenario de la épica bélica de la Revolución Árabe que enfrentó a las tribus beduinas con el Imperio Otomano durante la Primera Guerra Mundial. El mito de T. E Lawrence, más conocido como Lawrence de Arabia y encarnado por Peter O´Toole en el celebérrimo film de David Lean, añade valor intangible a la zona» aunque ya comentamos que no está entre los personajes favoritos de los locales.
Pie de foto: dependiendo de la hora del día las piedras de Wadi Rum cambian de color y la arena suave, en los lugares donde forma colinas va del intenso rojo al amarillo.
«Los paseos en jeep por la inmensidad hipnótica del paisaje natural de Wadi Rum y la posibilidad de pernoctar en un campamento del desierto son sólo una parte, la más publicitada, de las experiencias recomendables. El viajero sagaz y amante del turismo activo encontrará un amplio catálogo de actividades seductoras: senderismo, escalada, patrimonio arqueológico, vuelos en globo»…
Pie de foto: bajo el sol ardiente ascender colina arriba enterrando los pies en la arena se hace imposible, más aún si no llevamos calzado cerrado y bien sujeto. No sirven sandalias en Wadi Run.
Pie de foto: turistas como hormigas colina arriba y abajo con los jeeps a sus pies siempre atentos para recogerlos y beduinos tumbados a resguardo del sol con sus camellos prestos para continuar viaje cuando el sol de justicia deje de apretar.
Dicen que visitar JORDANIA es mucho mejor fuera de este verano; debe ser cierto. Que además las rocas de Petra y las piedras de Wadi Run serán más bellas humedecidas por la escarcha o la lluvia, pero también en verano se vive.
Inmenso, irrepetible y divino, como lo describiera Sir Lawrence, Wadi Run, o Valle de la Luna es destino para senderistas, escaladores y aventureros. Imposible que sustraerse a una jaima donde a cambio de té y olor a incienso te ofrecen comprar de todo. Es la vida… del turista y del beduino, del jordano que vive de ello. También lo tienen.
Pie de foto: siempre al amparo de las rocas crecen los lugares de descanso y los hoteles
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No subimos en globo ni fuimos intrépidos caminantes o escaladores; fuimos turistas formales un tanto aplastados por el agreste naranja y azul de este tórrido y espectacular desierto. Lo abandonamos camino del norte, deshaciendo por la misma conocida «autopista» el trayecto hasta la frontera israelí.
No conocimos AQABA, el puerto jordano del mar Rojo; aquel que atrae el turismo para los amantes de los fondos submarinos de gran belleza. Tampoco nos bañamos en el MAR MUERTO, aunque bajamos a la profunda depresión que lo alberga al emprender el camino de la frontera con Israel. Ese mar, 400 m. por debajo del nivel del mar medido con el Mediterráneo, fue usado desde la antigüedad por sus propiedades terapéuticas. Allí cuentan que crecieron las ciudades ricas y malditas por su desenfreno de Sodoma y Gomorra.
Pasar de Jordania a Israel por el puente Allenby o puente de Hussein implica descender al valle del Jordán y atravesar el río cerca de la bíblica Jericó. El puente, construido por el general británico que le da nombre en 1918 fue destruido varias veces, pero es paso obligado. Y, como Israel, acosado y acosador, aunque con relaciones corteses con sus vecinos jordanos, controla mucho sus pasos, la frontera siempre es un calvario, pero menos de lo que nos decían.
El cansancio del viaje de vuelta se vio agravado por la enfermedad de nuestro pobre guía beduino Loai, empecinado como buen musulmán en su Ramadán terrible, acabó desfallecido, manoseado por todo el pasaje del autobús, y al final recogido por unos amigos, en plena carretera que lo llevaron camino del hospital. Al final el joven, guapo, amable y culto Loai no pudo acabar el viaje y es que esto de la religión llevada al extremo no debe ser nada bueno. Bajo el sol de justicia, sin beber todo el día, sin comer y hablando…Hay creencias inhumanas. Cierto que el Ramadán pretende instituirse como un rito de solidaridad con los que nada tienen, pero las comilonas nocturnas y las carencias diurnas, tendrán mucho de fe pero poco de lógica sanitaria. Así pues bajamos a la frontera sin guía.
Comprendimos que en Jordania se debe respetar, y mucho, la imagen de la familia real a la que parecen querer, que tienen una tolerancia religiosa envidiable en esta parte del mundo y con lo que está cayendo; que aprecian la conversación y son amables. Gustan de comidas con tertulia en las que abundan las aceitunas, los panes con semillas, el hummus o pasta de garbanzos con aceite y limón, las berenjenas, pimientos, tomates; ensaladas frías, la carne de cordero y pollo en albóndigas o trozos con arroz y almendras y los dulces con almendras, nueces, pistachos y mucho jarabe de miel. Comida tal vez en exceso especiada para nuestro paladar, pero necesaria, pues las especies fueron y son conservantes y antisépticos naturales, al igual que el picante, en estos lugares. Café con cardamomo, té e incienso aportan un plus de recuerdos a un país muy bello.
Nos esperaba JERUSALÉN. Pero esa es otra historia.
Sucedió todo esto entre el 21 de julio y el 26 de julio de 2013
Los viajeros:
martes, 1 de julio de 2014
Recorrer mi Valle. EL PUENTE DE LANGREO. SÍMBOLO DE LA CIUDAD.
El PUENTE ATIRANTADO SOBRE EL
RÍO NALÓN ENTRE SAMA Y LA FELGUERA, 25 AÑOS DE HISTORIA.
Entre 1989 y 1990 la fisonomía
de la ciudad de Langreo cambió radicalmente.
En los años 80 del ya pasado siglo
XX, como parte del nuevo trazado de la autovía de San Miguel de la Barreda a Riaño
y aguas arriba, destinada a canalizar el tráfico de esta parte del Valle y a
liberar a los núcleos residenciales del paso incesante de vehículos por el centro
de lo que era ya la “ciudad lineal del Valle del Nalón”, desde Langreo a
Laviana, se proyectó en el tramo difícil de Sama un gran puente que sobrevolara
río, puentes y carreteras. Se convocó UN CONCURSO DE IDEAS y en exposición
pública pudieron verse las propuestas de empresas y grupos de estudio de
ingenieros. Las maquetas llamaron la atención del vecindario que entró en un
debate de opiniones sobre cuál de las “ideas” resultaba más atractiva.
Finalmente LA PROPUESTA GANADORA FUE LA DEL PRESTIGIOSO INGENIERO JAVIER MANTEROLA con el apoyo de equipo del estudio Fernández
Casado al que pertenecía; un profesional que acumularía el Premio Nacional de
Ingeniería en dos ocasiones. Hoy Manterola tiene en su haber obras similares en
La Paz (Bolivia), el de Barrios de Luna o el Puente de Andalucía sobre el
Guadalquivir en Córdoba.
Con esta obra se consiguió
salvar una gran sucesión de obstáculos: la línea férrea, el nudo de carreteras
a la entrada de Sama de Langreo, las pobladas calles o el río Nalón. Fue
construido por Fomento de Construcciones y Contratas en 1990, aunque en 1989
era ya un hecho. Es un puente atirantado de pila única, en forma de V invertida,
de 57 metros de altura, de 630 metros de longitud y 14 de anchura,
con 32 tirantes divididos en dos grupos. En diciembre del 2006 se inauguró la
iluminación de esta obra que es ALGO MÁS QUE UN PUENTE.
Porque un “puente” es más que
una obra de ingeniería. Ya en su etimología integra una gran riqueza. Procede
la palabra a medias de la “pontos” (mar) de origen griego y del latín “pons”
(puente), o estructura que sirve para salvar obstáculos. Aunque se emplea más
en masculino, también se es femenino, como nuestra “La ponte de Oturiellos”, en
modo arcaico. Es una palabra además de la que proceden múltiples: un pontón, o
viga de madera para hacer un hórreo, puentecilla, puentezuela, pontana,
pontazgo, o impuesto por un paso difícil para mantenerlo; incluso pontifex o
pontífice, el interlocutor entre los hombres y los dioses. “Tender puentes de
relación” es una acepción diplomática muy extendida. El caso es que todos los significados
de puente son positivos. En su origen más remoto, el primer puente sería el
árbol caído que permitió atravesar un arroyo o río. Y desde ahí la técnica, la
ingeniería, o sea el ingenio humano, lo desarrollo todo. Los puentes romanos,
en pie aún nos admiran. Y los nuevos ¿cómo no?
El concejo de Langreo veía
históricamente quebrada su comunicación por el corte que suponía el río que da
nombre al Valle de Asturias por excelencia. Y allá, por el XIX, entre La
Felguera indutrial y Sama la burocrática, la evidente barrera fluvial, que endurecía
las relaciones sociales, se vio derribada con la construcción del conocido como
“puente nuevo” que enlazaba directamente Sama con la estación del ferrocarril de
Langreo hacia el Barrio del Puente (de ahí su nombre) y a La Felguera. Está
obra, que muchos datan en 1865, demostró con un documentado estudio Antonio Ramón Felgueroso que no se
terminó al menos hasta la década de los 80 de la decimonónica centuria,
haciendo un gran servicio a la población. Mas tarde, la necesidad de acceder a
instalaciones minero-fabriles hizo que se trazaran otros puentes, como el
puente de los ingleses y el de la maquinilla, en la última década del XIX.
El “puente nuevo” dio servicio
a Langreo hasta los años 60 del pasado siglo XX, cuando se terminó EL MÁS
MODERNO Y “NUEVO PUENTE NUEVO”, que enlazaba otra vez Sama y La Felguera entre
el entonces nuevo cuartel de la Guardia Civil (hoy en ruina) y el matadero
municipal (hoy Pinacoteca Eduardo Úrculo), en lo que hoy es Nuevo Langreo. TODOS
ESOS NUEVOS SE VIERON SUPERADOS CON EL MODERNÍSIMO PUENTE ENTRE LOS PUENTES. Y
es que sobre todos ellos pasa ahora, desde hace casi 25 años el majestuoso y
atirantado puente de Langreo.


Los dos puentes nuevos, ahora
viejos, y la fusión de los equipos de futbol (el Racing de Sama y el Círculo de
La Felguera) en 1961 en el ahora recién ascendido a segunda Unión Popular de
Langreo, fueron claves en la cohesión territorial de la ciudad de Langreo.
Ahora EL PUENTE ATIRANTADO puede considerarse articulador de algo más que de
dos núcleos; en todo caso ES YA IMAGEN DE LANGREO y un PUENTE DE RELACIÓN.
Fotos: Francisco Lauriño. El blog
de la luna que nos mira.
Para saber más:
Javier Manterola Armisen, “Pensamiento y obra”.
Fundación Esteyco, 2004.
Antonio Ramón Felgueroso Durán, El
puente nuevo de Sama, Incuna, 2002, p. 3
Mario Yáñez Aller, “La recuperación de baldíos industriales: el caso del
Nitrógeno”, trabajo fin de máster en Ingeniería, 2012.
jueves, 15 de mayo de 2014
Al lado de Madrid: VALLECAS, un lugar de "cine"
Era un martes a mediodía y el sol caía con justicia para una norteña de visita en Madrid. Con el aire acondicionado de las moderna, luminosa y "transparente" Asamblea de Madrid, el calor exterior no se notaba. Pero al salir a la calle, el sol de fines de abril se parecía mucho al de agosto en mi tierra.
Instalar la acristalada y hermosa arquitectura de la Asamblea de Madrid en el periférico, aún marginal y obrero barrio de Vallecas fue un logro "social"; dignificó el lugar, aunque fuera incómodo para trabajadores y políticos. Cuando se inauguró el edificio en la plaza que lleva su nombre, en 1998, aún cerca había lugares muy marginales, de una pobreza social terrible, como La Celsa, el mayor mercado de la droga hasta inicios del siglo XXI.
Ahora el entorno del moderno y excesivo edificio de La Asamblea sigue siendo obrero, con muchos inmigrantes, pero guapo. Tal vez sea lo colorido del multiculturalismo o tal vez que alrededor hay calles no muy bien asfaltadas, puede; no demasiado limpias, también cierto. Pero tienen nombres preciosos: Candilejas, La Cenicienta, La Diligencia, Pablo Neruda, de la Imagen, Hermanos Trueba, Payaso Fofó...¿Buscar en la ficción lo que falta en la realidad? o ¿desear que la realidad tenga la magia de la ficción?. No se yo...
El caso es que, aquella tarde, más que correr a la estación para coger el cercanías, me apeteció callejear un poquito. Y entre barriadas, algunos arbolitos, pocas zonas bonitas, una se cruzaba con gente que iba o venía del trabajo y el estudio, junto a otros paseantes tranquilos. Y de vez en cuando descubría nombres que dulcificaban el espacio aquel: Picos de Europa, La Albufera, Mariana Pineda, Tineo, Arroyo del Olivar, La Reina de África, Mogambo, Cleopatra, La Violetera...
A mi me gustaría poner en el reverso de uno de esos sobres que contienen cartas amables dirigidas al amigo lejano, de esos que casi ya no se usan, relegados por mails, skipes y guasaps, el nombre de una de esas calles de película, de canción, de poeta, de heroína o de payaso. No me resisto a fotografiar un par de placas cuando emprendo el camino de la estación.
Los trenes de cercanías que vienen desde Alcalá de Henares van casi siempre llenos, pero puede que un martes a las cuatro de la tarde lo estén menos. Cada pocos minutos llega un tren grande, de dos pisos. Veo en el plano que me facilitaron como información que subo entre Santa Engracia y el Pozo en un tren que finaliza en Atocha y la sonrisa que me habían dibujadode las placas con nombres bonitos se me borra un poco. Hace ya diez años, pero los atentados de 2004 no se borran.
Observo el tren y la gente que sube y baja; los que leen un libro; los que dormitan; los que escuchan música con la cabeza apoyada en la ventanilla. Predominan vaqueros, camisetas, ropa de currantes y estudiantes. Hombres y mujeres que aprovechan el tiempo perdido del trayecto en el cercanías para hacer algo que no pueden hacer en otro momento. Nada justifica la crueldad de provocar dolor en quienes ninguna culpa tienen de las frustraciones de los depravados. El Pozo, la estación de parte de aquella desgraciada mañana del 11 M, me recuerda la historia de aquel barrio tan popular cuando el jesuita Padre Llanos se hizo famoso intentando cambiar la cara oscura de gentes pobres, acuciadas por alcoholismo, droga y delincuencia. Ahora es otra cosa. El Pozo, uno de los distritos de Vallecas, ya es también Madrid. No hay solución de continuidad. Desde que en los años cincuenta del pasado XX Vallecas quedara unido a la Villa y Corte todo cambió muy rápido
Cuando llego a la hermosa e histórica estación de Atocha, tan bullicioso puerto de desembarco ferroviario en el centro de Madrid, me sumerjo en el ritmo multitudinario de este Madrid de los Museos, de los Borbones y los Austrias, de los ministerios y las letras, del turisteo un poco distante del menos bonito y, me parece a mi, más vital Vallecas...
sábado, 26 de abril de 2014
Las BIBLIOTECAS de la mancomunidad VALLE DEL NALÓN
Recorrer mi Valle. BIBLIOTECAS.
23 de abril del 2014. DÍA DEL LIBRO.
BIBLIOTECAS.
EL REFUGIO DE LOS LIBROS, EL HOGAR DE LOS LECTORES, EL ESCONDITE DE LOS «LOCOS
QUIJOTES», EL SALÓN DE CASA.
Aunque
sea mera deformación profesional, parece un «pecado cívico» dejar pasar el día
del libro sin un homenaje a nuestras Bibliotecas. Contamos doce
estables las que hay en este Valle del Nalón que forma la Mancomunidad.
Al final las nombramos (si falta alguna se ruega añadirla, no se vaya a sentirse
postergada). Algunas instaladas en viejos edificios rehabilitados, otras en
otros levantados para la ocasión. A menudo con carencias de personal y
recursos, que compensan lo primero con el entusiasmo y la dedicación de los
responsables; lo segundo cuidando al máximo las cosas y escarbando para ver de
dónde se puede sacar algo más.
Algunas tienen nombres
propios hermosos como el poeta de poetas «Federico García Lorca»; el culto
rector asturiano «Fermín Canella» o el poeta langreano Alberto Vega (1956-2006);
todas tienen el más amable de los calificativos: son «Públicas», abiertas a
todos. Uno tiene que sentirse en la Biblioteca como en su casa, y no
abandonarla; visitarla con frecuencia, ver nuevas obras y releer las viejas. La
Biblioteca como punto de encuentro, de reflexión, de estudio contra el
soliloquio del rincón con el ordenador. Las redes sociales están bien. Los
contactos personales son insustituibles.
Por
seleccionar dos de nuestras Bibliotecas, una de abajo y otra de arriba de valle del
Nalón, nuestro particular Nilo, elegimos la Biblioteca Pública Escuelas Dorado
en el langreano distrito de Sama y la Biblioteca Pública Fermín Canella en la
localidad de Rioseco de Sobrescobio, siendo conscientes de que todas tienen su
pequeña-gran historia.
LA
BIBLIOTECA PÚBLICA ESCUELAS DORADO fue un centro pionero inaugurado en 1986, un
tiempo en el que se apostaba por dotar a todas las villas asturianas de un buen
y bien dotado centro de lectura. A este empeño no fue ajeno –y se le debe
reconocer – el empeño del consejero Manuel Fernández de la Cera. Como yo fui
parte de aquella realidad de las Escuelas Dorado (y Conchita, que sigue al pie
de tan hermoso cañón, y Pilar que se fue tan joven) recuerdo que el presidente
Pedro de Silva definió aquel lugar como «el buque insignia de la cultura del
Valle del Nalón». Nació como Biblioteca, casa de cultura con salas
polivalentes, de exposiciones y salón de actos, en la calle central de la
villa, la calle homenaje al alcalde urbanizador del Langreo de fines del siglo
XIX.
El
edificio de las Escuelas Dorado es una construcción histórica de escuelas
públicas, centro de instrucción para niños y niñas, juntos pero no revueltos,
con puertas y clases distintas, como imponía el decoro de los tiempos. Fue
inaugurada en el lejano 1905 y debe el proyecto a uno de los mejores arquitectos
asturianos de principios del pasado siglo, Juan Miguel de la Guardia, el autor
de obras tan significativas como la Villa Magdalena o la Casa del Deán
Payarinos (hoy Conservatorio) en Oviedo. Langreo era en aquel entonces un
concejo importante y como tal tuvo arquitectos importantes.
Sobre
aquel edificio se hizo una rehabilitación digna diseñada por Alejandro Alcázar.
Era alcalde Aladino Fernández. La Biblioteca estuvo dotada con fondos amplios.
Sigue siendo un lugar acogedor.
BIBLIOTECA
PÚBLICA MUNICIPAL FERMÍN CANELLA de Rioseco, es de fábrica reciente y está
situada en un lugar central de la villa. Nacida ya en época informática (no
como la de Langreo) fue inaugurada en marzo del 2011 por el viceconsejero de
Cultura Jorge Fernández León, concebida también como telecentro. El alcalde de
Sobrescobio, Marcelino Martínez, aseguró que el proyecto «mejorará la calidad
de vida de nuestros ciudadanos». Realizada con fondos mineros es un edificio destacado
que utiliza como elemento integrador la madera. El proyecto se debe al
arquitecto Luis Corte.
Su
nombre recuerda a don Fermín Canella y Secades, catedrático de derecho,
historiador, cronista, político; un polifacético empeñado en divulgar la investigación
y la cultura. Ligado a Sobrescobio que lo nombró hijo adoptivo promovió
escuelas en aquel distrito que siempre quiso. Paradojas de los nombres: el busto de Fermín Canella está
en el jardín de la escuela vieja/biblioteca de Soto de Agues.
Son
estas nuestras Bibliotecas. En muchas hubo y hay clubes de lectura y tertulias
Langreo
Biblioteca
Pública Municipal " Federico Garcia Lorca " de Riaño.
Biblioteca Pública Municipal "Alberto Vega" de La Felguera.
Biblioteca Pública Escuelas
Dorado. Calle Dorado. Sama.
SAN
MARTIN DEL REY AURELIO
La
Biblioteca Pública de El Entrego
La
Biblioteca Pública de Sotrondio
La Biblioteca Pública "Aquilino de
la Torre" de Blimea
LAVIANA
LAVIANA
Biblioteca
Pública de Barredos
Biblioteca
Pública de Pola de Laviana
Biblioteca
Pública del Condao
SOBRESCOBIO
Biblioteca
Pública Municipal Fermín Canella de Rioseco
Biblioteca
Pública Padre Juan Prado de Soto de Agües
CASO
Biblioteca
Pública de Campo de Caso [ con servicio
de Biblioteca Ambulante]
Imagen: Biblioteca Pública Municipal Escuelas Dorado, Langreo y Biblioteca Pública Municipal "Fermín Canella", Sobrescobio.
sábado, 5 de abril de 2014
Recorrer mi Valle. LAS POLAS. Una mancomunidad medieval.
Algo así fue lo que pasó entre finales del siglo
XIII y el siguiente siglo. El poder real y a su imitación el señorío
eclesiástico de la mitra ovetense intentaron que el territorio del Nalón
tuviera una serie de puntos importantes donde hacer puebla, crear un mercado
periódico, instituir una administración, organizar la seguridad de los caminos,
promover la construcción de puentes; en definitiva estructurar el territorio.
La parte alta, el
amplio concejo de Caso, paso hacia León, permaneció ligado a señoríos laicos
cuasi feudales; las diversas ramas de los Caso con solares en las antiquísimas
torres y casas fuertes de El Campo (Caso), Orlé (Caso y Orlé) y Los Cobos (Caso
de los Cobos), todas ellas desaparecidas, mantenían su influencia. Había
también propiedades monacales, pero el concejo gozó siempre de una intensa vida
independiente, regulada por sabias ordenanzas locales transmitidas "desde
inmemorial tiempo, a son de campana tañida". La prevalencia del derecho
consuetudinario.
Mas abajo, en dirección a la capital, a fines del
siglo XIII, entorno a 1280, el rey Alfonso X el Sabio otorgó una carta de
población a Laviana. La Pola de Laviana tendría un fuero, al estilo del de
Benavente y aunque no se conserva, sirvió sin duda para conformar el espacio y
dotarlo con nuevos moradores y algunos servicios urbanos como ayuntamiento,
Iglesia y mercado. Una especie de ordenación del territorio, promoción
económica y un cartulario en materia de repoblación.
Unas décadas después la presión vecinal y la
iniciativa de promoción económica del señorío episcopal instituyó una nueva
puebla, la Puebla de la Puente de Oturiellos, en Langreo. Allí donde el río
formaba una vega y había un puente muy preciso para la comunicación. En el
lugar bajo advocación de la patrona de Asturias, Santa Eulalia, se creó la
puebla que daba sentido a la de Laviana, al no dejarla aislada.
Al igual que con la perdida de Pola de Laviana, la
de Langreo sigue el modelo del Fuero de Benavente. Una serie de vecinos,
comisionados por los reunidos en La Puente de Oturiellos solicitan en abril de
1338 al obispado la concesión de una carta para establecer puebla, y en junio
el obispo don Juan la concede "en el lugar que ellos elijan"; delimita
su alfoz o territorio, les exime de diversas prestaciones, regula cómo han de
elegir a los oficios para organizar el territorio y las obligaciones que deben
cumplir con el cabildo. Estos
interesantísimos documentos, copiados en los hermosos "Libro de los
Privilegios" y el "Libro de la Regla Colorada" del archivo de la
Catedral han sido publicados por el
Ayuntamiento de Langreo hace años.
Años después, en 1344, en enero Alfonso XI, a
petición de sus hijos Enrique y Fadrique, gobernadores de las tierras de Sobrescobio,
de la orden de Santiago, piden se haga puebla en Oviñana, también siguiendo el
patrón de las otras. Desgraciadamente tampoco se conserva el original, pero sí
una confirmación realizada por los Reyes Católicos en Valladolid, en 1484.
Las pueblas ofrecían seguridad jurídica a sus
moradores. Estos sabían lo que tenían que pagar, cómo recaudarlo y a quién
entregarlo; tenían su documento de vecindad que les facilitaba moverse y
ejercer ciertos derechos. Podían elegir cargos que organizaran la vida económica
y social: alguaciles, jueces y alcaldes que se ocuparan de dirimir los
conflictos, cuidaran la seguridad, la reparación de caminos y puentes,
organizaran ferias y fiestas; en definitiva promovieran la riqueza territorial.
Las tres pueblas contribuyeron a la organización
del territorio y promovieron una suerte de economías complementarias. Se fueron
creando pequeños villorios sobre el valle, mas activos desde Pola de Laviana a
Langreo, camino de la capital, Oviedo. La puebla de Oviñana, punto de arranque
de la alta montaña, hacia el sureste hacia Tarna, tenía un carácter menos
activo. El territorio de Sobrescobio y Caso, con poderosos señoríos laicos, de
órdenes y monacales sobresalieron en pastos de montaña, caza, pesca y control
fronterizo.
Aguas abajo, el valle ofrecía algunos espacios más
amplios aprovechados para establecer poblaciones más estables y cierta vida en
pequeños pueblos, que no alcanzarán carácter urbano hasta la industrialización,
pero que ya sirven para articular el territorio.
Imagen: el maravilloso «Libro de los testamentos»
de la Catedral de Oviedo, mandado hacer por el Obispo Pelayo, en el siglo XII,
para inscribir los bienes donados (algunas donaciones un tanto inventadas) a la
Catedral por reyes y nobles ha sido reproducido en facsímil. Contiene
espectaculares miniaturas.
Recorrer mi Valle. VIGILAR EL CAMINO. Las torres.
En dirección al pasado.
Aunque remodeladas en épocas posteriores y reutilizadas para otros
menesteres, desde el medievo varias TORRES sirvieron para mantener la buena
comunicación entre los habitantes del Valle en este nuestro tramo y mantener a raya
a los enemigos o hacer más lenta su incursión. Hubo más, sin duda en los cruces
del río, en los peñas de La Oscura o en La Cabezada en Blimea donde está
documentada la existencia de un castillo; o río arriba en Caso habría
instalaciones de vigilancia al estilo de torreones. Hoy, que se puedan ver como
testigos del pasado, quedan en pie, a veces malheridas por el abandono, estas
cuatro que describimos.
LA TORRE DE VILLA en Riaño. Forma parte del conjunto del palacio de
Camposagrado, ahora separada de él por la vieja carretera. Es cuadrada, de
buena mampostería y tiene tres pisos, con acceso actual por el segundo. El piso
bajo está abierto con arquerías. Los estudios previos a su declaración BIC (en
1995) concluyeron que podría datarse en el XVI y que siempre perteneció a los
dominios de los Bernaldo de Quirós (los que se vanagloriaban de su poderío con
aquel "después de Dios la casa de Quirós"). Remodelada en varias
ocasiones, aunque la situación actual no parezca ofrecer carácter defensivo, si
imaginamos el río donde estaba antes de su cambio y la colocamos integrada en
las tierras del marquesado, si debía ejercer un cierto control sobre el Valle y
las propiedades nobiliarias. Hoy arruinada, queda casi oculta tras el polígono
industrial. Merece una reparación. ´
Muy cerca aún queda algo de la TORRE DE LOS RIAÑO dentro de la propiedad que luego fue de los Dorado.
LA TORRE Y CASA DE LA QUINTANA en Ciaño. El rico pasado histórico de Ciaño
como centro de poder nobiliario hasta fin de la modernidad, queda atestiguado
por varios restos. Hoy va de torres. La torre de la Quintana, adosada por un
pasadizo con la casona del mismo nombre, es circular y de casi 13 metros de
altura. Muy remodelada en 1540 por el Prior Solís, el potentado de la dinastía,
había sido edificada a mediados del siglo XIV poco después de la constitución
de la Pola de la Ponte de Oturiellos y formaría parte de un intento de dar
seguridad al camino principal del Valle. Tiene tres pisos; al primero se accede
por el pasadizo y en lo alto hay dos ventanas geminadas a este y oeste. La
cubierta es cónica. Restaurada y sin el muro que rodeaba la propiedad hasta
hace unas décadas ofrece un buen aspecto, aunque su carácter de vigía aparece
desvirtuado porque la próxima construcción industrial y las altas
construcciones la hacen parecer menos importantes; pero en un tiempo de
casuchas diseminadas de campesinos solo ella, la iglesia (cuyo pórtico es del
XIII) y algunas casonas ofrecerían aspecto de poderío. La declaración BIC vino
a asegurar su conservación.
EL TORREÓN, EL CONDADO, LAVIANA. Es el mejor ejemplo de arquitectura
militar. Probablemente fue construida en siglos altomedievales, pero lo más
antiguo actual es del XIV. Encaramada sobre un espolón calizo, no precisa fosos
y esta claro que fue utilizada para vigilar la importante vía de comunicación
que daba salida al valle del Nalón hacia Castilla por el puerto de Tarna. Es
rectangular, tiene tres plantas y está edificada con mampostería y sillería de
arenisca. Se accede por la primera planta y en su origen es posible estuviera
coronada por almenas. En el siglo XIX se derrumbó parte. En la guerra civil fue
reutilizada y entre los 50 y 60 del pasado siglo, los propietarios realizaron
una restauración calificada como poco afortunada al introducir cemento y
hormigón y colocar su propio escudo. El decreto que en 1994 declaraba al
Torreón Bien de Interés Cultural (BIC) denunciaba este mal trato a un bien de
tanta importancia histórica y estratégica.
EL TORREXON DE SOBRESCOBIO. Avanzan muchos estudios que más que torreón fue
en sus buenos tiempos un castillo habitado habitualmente y que procedía de una
construcción romana. Los restos que hoy se ven sobre la roca (escobio) que
domina un estrecho del Valle del Nalón en la actual presa dio nombre al
concejo. Sobrescobio (sobre un escobio). El Torreón/castillo vigía fue en la
Edad Media, en el siglo XII entregado por Fernando II a la poderosa orden de
Santiago. El castillo de Villamorey, como también se le conoce, debió ejercer
de freno a invasiones. De la musulmana queda el topónimo próximo Villamorey.
Luego este lugar fue utilizado por nobles ligados a la realeza que controlaban
el territorio. La constitución de la puebla de Oviñana en el siglo XIV, en
sintonía con otras las otras del valle, vino a darle a este torreón carácter de
vigilancia del camino de comunicación hacia Tarna.
Una ruta entre Villamorey y el torreón permite comprender la importancia
estratégica de una construcción que fue reutilizada siempre que hubo guerras o
problemas entre bandos. Una ocupación que entró en decadencia pero que merece
un gran respeto.
Foto: torre de Villa
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